KFC sucks… *Una gran amistad*

Odio el pie de manzana, Odio el KFC!
El pie de manzana es lo que ahora mas odio del KFC! (aparte de ese afan capitalista de copiar el estilo de vida americana) en fin, ayer tenía mucha hambre y BOOM! frente nuestro el KFC cual demonio se le presento a Jesús en el desierto, la verdad es que eran casi las 3:40 y moriamos de hambre, asi que entramos y frente a mi, en un panel, me sonrió el pie de manzana al lado de un café caliente, terminé por no pedir el café, pero el pie me sorío tanto que terminó en mi estómago. Deberían clausurarlo por hacer un tan mal pie de manzana, y los nuggets, ag! los nuggets estan llenos de pimienta, nunca es suficiente el ketchup! la mayonesa se acabó y las papas al hilo me estillaban las encias, por ahi una voz que decía TERMINEN LOS NUGGETS! yo tenía la idea de que estaba con mamá en la mesa.
Miraba como hipnotizado los juegos de tubos y pelotitas que hay dentro del KFC, me invadieron los deseos de entrar, no soy muy grande, lo sé, pero para poder ingresar necesitaba medir 1.20, si, allí estaban las típicas jirafitas que indican la medida, y que dicen: “solo pueden entrar niños que llegen a esta medida” siempre odie esas jirafas estúpidas! casi tanto como a la hipocrecía y al silencio.

Posted by Hello tomada en la cocina del KFC jijiji.

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Escalando sueños
Ya salíamos del fucking KFC cuando divisamos el parque de la amistad, queríamos entrar cuando oimos -Ya no hay ingreso- mierda! con las ganas de entrar nos quedamos, seguimos nuestra peculiar caminata tomados de los brazos risoteando y con mucho frio, hace algunas horas cuando camino al KFC entre bromas escuché: “Hay que subir un cerrito?” -por mi encantado- y solo eso fue, una broma, cabe rescatar que por Surco, hay un cerro, que en realidad es una loma pero por cuestiones que ni yo mismo se, en este relato llamaré “cerrito”, doblamos una avenida y allí estaba, no hibamos a subir por el miedo a que sea propiedad privada, pero como es de afanado el destino que, cuando llegamos a las faldas del cerrito miramos a una señora casi sobre el , y digo casi, por que descendia de el, con una prisa extraña, de casi unos 50 años cabello rubio y de tez blanca, con cada tipo de personas que te hace topar el destino, hasta ahora pienso y nunca dejaré de preguntarme… ¿quién era esa señora? por que bajaba tan deprisa del cerrito? trivialidades… en fin, seguiré con mi relato, ver a una persona bajar nos hizo pensar que podíamos subir también, entonces subimos, fue un tanto difícil, mas para alguien como yo que no goza de buen físico, el corazón noble adelante iba, alonso y yo atras, ella tan simple, como un ave del campo, ágil como un ciervo, siempre adelante, al llegar a la cima espinas se cruzaron en nuestro camino, espinas que no detuvieron nuestro deseo de llegar al final de nuestro querido cerrito, al final llegamos! fue difícil pero lo logramos, estabamos felices, para graficarlo les diré que eramos tres rocky balboa al final de los escalones… tan solo faltaba la canción “eyes of tiger” que ya sonaba en mi subconciente creo yo.
Es una paradoja la vida, debemos de escalar por nuestros sueños aun si espinas se presentan en el camino, yo puse mucho empeño en subir ese cerrito, como cuando un niño pone empeño en aprender a manejar la bicicleta, o cuando arma un rompecabeza o le da forma a la plastilina, asi como he leído casi 29 veces el libro Principito y siempre se refleja en mi vida y me ayuda a ser mejor, ayer ese cerrito me dio una gran lección… debemos de escalar nuestros sueños, si no ponemos de nuestra parte nunca lo lograremos, bueno, seguiré con mi relato… sonaba aún la canción de rocky en mi mente y felices caminabamos por un caminito, el camino por el cual se desciende del carrito, cuando (como si se rayara la cinta de la canción) aparecieron dos hombres que formaban parte de la seguridad de la propiedad! NEGLIGENTES! que negligentes es lo primero que se me vino a la mente! entonces exclamo un hombre de seguridad: -Y ustedes por donde es que han subido a la loma?- (al cerrito) no sabiamos que decir, no se quién dijo (obvio que yo no pues yo de seguro hubiera mentido) -lo hemos subido por allí, lo escalamos- El otro hombre dijo -¿no saben que pudieron tener un accidente?- no supimos una vez mas que decir, y fue cuando recordé a aquella señora rubia… dije yo -Vimos a una señora rubia descendiendo del cerro y tratamos de ayudarla, cuando estabamos a la mitad del cerro decidimos escalarlo, eso es todo-, los miraba fijamente y ahora parecían apartados de nosotros y ensimismados pensando en aquello que les dije, volvieron a preguntar, ¿una señora rubia? -si, una señora rubia bajo- perdieron interes en nosotros y nos dijeron que sigamos por el camino… y que nos retiraramos… (hasta ahora sigo pensando, ¿quíen será esa señora rubia?)
Un parque que nunca olvidaré
Al llegar al final del camino, a las faldas del cerrito, encontramos un parque donde comenzé a confiar en Dios nuevamente, nos sentamos en el pasto… “aveces surgen momentos especiales, que son inesperados verdad? que llegan a tu vida como una estrella fugaz, la verdadera amistad” en esta parte de mi relato no detallaré todo, pues fueron horas que estuvimos allí, momentos en que hasta reinaba el silencio, y solo estabamos nosotros y Dios, -¿hay que orar?- y oramos… uno a uno, luego me sentía muy bien hacía mucho frio y poco nos importaba, alli sentados rodeados de un aura maravillosa, la amistad, jamás la había experimentado asi, muchos momentos mas, muy especiales que solo guardaré en mi corazón y no en un blog…
Una buena obra
Era tarde ya, aún no obscurecía la verdad, yo había perdido la noción del tiempo, pensaba en muchas cosas, un niño entonces se nos acercó, estaba por darle dinero cuando escuché “no, a mi no me gusta dar dinero” pensé que no quería que le de dinero pero sin embargo ese corazón noble hablo una vez mas y dijo: le compraré algo, y le dijo al pequeño que nos acompañe a una tienda, caminamos y casi a media cuadra una joven vendía sandwichs y café, corriendo ella y casi saltando los escalones hasta llegar al puesto, fue a comprar y el niño tras ella, alonso y yo atras sonreíamos asombrados (al menos yo, estaba asombrado) siempre pensé que era mejor darle dinero a alguién, asi aprendía a elegir, la vida esta llena de deciciones, elecciones y compromisos, aprender a alegir es parte de la vida misma, pero se trataba de un niño, y es lo que mi corazón endurecido quizas por el frio y la tristeza de perder un angel olvidava, un niño! me sentí estúpido alegre y asombrado por la acción, era muy especial aquel niño, pidio sandwich de palta y café caliente, incluso por un momento mientras elegía el sandwich que comería me dijo, -ten un momento- y yo cogí su café caliente en mis manos, no podría explicarles con palabras el sentimiento que me invadio en ese momento, pero trataré: “tenía mucho frio, pero había mucho calor en mi corazón, recuerdos de mi niñez me bombardeaban y la alegría de que un niño que quizas no ha comido en muchas horas este alimentandose me lleno de mucha emoción, temblaba, no se si de frio o de emoción, los sentimientos eran tan confusos, solo atiné a comprar un cigarro para el frio y la confusión, me sentí especial, lo sé, he fallado una vez mas intentando graficar mis sentimientos, y es que aveces me es mas fácil graficar sentimientos de pena y desolación que los de alegría y emoción! ya aprenderé a sonreír, y a saber guardar felicidad en mi corazón para tiempos difíciles… fue un día muy especial.
“en ausencia de ti, y aunque no se cuanto pueda soportar, sigo vivo.. “
Octubre, 17

2 Responses to “KFC sucks… *Una gran amistad*”

  1. sergio Says:

    el pie de manzana de kfc en lima es buenisimo =)

  2. jane Says:

    hola. He leido tu historia y al hacerlo me he hecho de alguna forma parte de ello. Gracias por haberla compartido.

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